En nuestro centro entendemos la educación como una forma de contribuir a un mundo más justo y libre. Por eso, asumimos un proyecto pedagógico basado en metodologías activas, creativas, participativas y constructivistas. Una forma de aprender orientada a la colaboración y no a la competitividad, basada en el respeto a la persona y a su libertad y vinculada con el entorno socio-cultural.
Como cooperativa educativa, trabajamos para hacer realidad una enseñanza integral, solidaria, de calidad, laica y no sexista, abierta a todos y comprometida con la normalización lingüística del valenciano. Nuestra tarea diaria se traduce en acompañar a niños y niñas hacia la autonomía y la conciencia crítica, educados en libertad y responsabilidad, capaces de convivir en grupo, de participar en asambleas y de analizar la realidad que les rodea.
Somos una escuela laica y plural que fomenta la sociabilidad, el respeto a las normas y la aceptación de las diferencias. Defendemos el pluralismo político y la igualdad como bases de la convivencia dentro y fuera del aula.
Impulsamos la autonomía y el compromiso enseñando a cumplir los planes de trabajo y a organizar el tiempo entre estudio, ocio y responsabilidades.
Fomentamos la libre expresión, la creatividad y la capacidad de elegir con responsabilidad, junto al conocimiento de los derechos humanos y la Constitución para crecer con espíritu crítico y respeto mutuo.
Fomentamos el autocontrol y la resolución pacífica de conflictos, promovemos la cooperación sobre la competitividad y educamos en el respeto a la diversidad, la vida y el medio ambiente.
Partimos de los intereses del alumnado para que construya su conocimiento y gane autonomía intelectual, acompañando el desarrollo lógico, la moral autónoma y el pensamiento crítico mediante la experimentación y el análisis.
Construimos el aprendizaje desde la realidad natural, social y cultural que nos rodea. Potenciamos el conocimiento del entorno geográfico, y la recuperación lingüística y cultural del País Valenciano.