A lo largo de los años, Aire Libre ha acompañado a cientos de niños y niñas que hoy son personas adultas con trayectorias muy diversas: ingenieros, médicas, artistas, periodistas, profesores, investigadores, músicos… Todos comparten algo en común: los valores y la forma de aprender que vivieron en la escuela siguen presentes en su vida.
Muchos recuerdan Aire Libre como una segunda familia, un lugar que les enseñó a pensar, a convivir y a mantener una actitud crítica y constructiva frente al mundo. Aquí despertaron su curiosidad, aprendieron a gestionar emociones y a encontrar equilibrio entre la libertad y la responsabilidad.
Quienes han pasado por nuestras aulas lo cuentan así:
Los viajes de fin de curso, las convivencias, los juegos cooperativos, las clases en contacto con la naturaleza o las asambleas de aula son parte de los recuerdos que marcaron su paso por el colegio. Los profesores les acompañaron con cercanía y confianza, dándoles herramientas para crecer y abrir sus propias alas.
De Aire Libre se llevan amigos, experiencias y valores que siguen presentes en sus vidas.