Cada rincón de la escuela está pensado para acompañar a los niños en todas las etapas del día: desde el gran patio donde explorar la naturaleza, hasta el comedor donde comparten comidas saludables, la sala de siesta que les ofrece descanso y las aulas que se convierten en su lugar de referencia. Son entornos seguros, acogedores y versátiles, diseñados para favorecer el bienestar, la autonomía y el aprendizaje en comunidad.
Si miramos por un agujerito, en la clase de 3 años encontraremos a los Granotes, niños y niñas llenos de vitalidad y curiosidad, que empiezan a descubrir el mundo con nuevas herramientas: el movimiento, el juego simbólico y un lenguaje cada vez más claro que les permite convivir, expresar emociones y preguntar el porqué de todo lo que les rodea.
Si te asomas al aula de 4 años encontrarás a los Taurons, un grupo lleno de energía y creatividad que empieza a expresarse con más fuerza en la palabra, el arte y el juego. Su aula es un espacio vivo, que cambia según sus intereses, y donde cada rincón invita a probar, descubrir y compartir.
En la clase de los Guepards encontramos a los niños y niñas con más experiencia de la escuela. Es una etapa llena de autonomía y pensamiento crítico, donde llueven las ideas y propuestas, y cada uno quiere mostrarse y aportar al grupo del que se siente parte.
Un gran patio de 5.000 m², lleno de árboles, areneros y zonas de interacción, se convierte en el escenario perfecto para investigar, descubrir y divertirse al aire libre. Siempre acompañados por sus maestras, los niños disfrutan de la naturaleza mientras aprenden jugando.
En Aire Libre somos conscientes de la importancia que una alimentación equilibrada tiene para el alumnado de estas edades, por eso disponemos de un Servicio de Comedor que incluye comida y merienda. Además de un almuerzo a media mañana.
Disponemos de menús adaptados a todas las edades, supervisados por personas expertas en nutrición infantil, garantizando el adecuado equilibrio nutricional de las comidas en nuestra escuela.
Especialmente los más pequeños tienen la necesidad de descansar un rato en su camita, después de comer. Por eso, en Aire Libre, contamos con una sala para que puedan cerrar los ojos y relajarse un rato, para poder volver continuar jugando y aprendiendo con sus maestras y amigos.
Para aquellas familias que necesitan dejar a sus hijos antes de la jornada escolar, ofrecemos un espacio de acogida desde las 7:30 h. Allí los niños y niñas empiezan el día con calma, realizando actividades como manualidades, dibujo, lectura o juegos tranquilos, siempre acompañados por sus maestras.