Horario escolar

La jornada en Aire Libre está pensada para cubrir todas las necesidades de los más pequeños. Incluye momentos de aprendizaje, juego, descanso y alimentación.

7:30 – 9:30 · Escuela Matinera
9:30 – 16:45 · Horario lectivo con almuerzo, comida y siesta

Escuela Matinera

Para aquellas familias que necesitan dejar a sus hijos antes de la jornada escolar, ofrecemos un espacio de acogida desde las 7:30 h. Allí los niños y niñas empiezan el día con calma, realizando actividades como manualidades, dibujo, lectura o juegos tranquilos, siempre acompañados por sus maestras.

La adaptación: el inicio de un camino seguro y feliz

Las dudas de las familias

¿Me echará de menos? ¿Llorará? ¿Lo entenderán? ¿Será feliz aquí?

Dejar a un hijo o hija por primera vez en la escuela es un paso lleno de emociones. Las familias entregan lo más valioso de su vida y, al mismo tiempo, confían en que la escuela sabrá cuidar, educar y acompañar a su pequeño durante tantas horas al día.

Es normal que aparezcan miedos y preguntas Los adultos sabemos que adaptarnos a un lugar nuevo requiere tiempo y voluntad. Tenemos experiencia, lenguaje y autonomía para hacerlo. Los niños, en cambio, se enfrentan a este reto con pocas defensas, lejos de la protección de sus padres y rodeados de personas y espacios desconocidos.

Lo que sienten los niños

Para un niño pequeño, la escuela es un mundo nuevo: personas que no conoce, espacios diferentes, rutinas desconocidas… Sin lenguaje suficiente ni experiencia, se siente vulnerable lejos del amparo de su familia.. Por eso necesitan un entorno que les ofrezca seguridad, cercanía y afecto desde el primer día.

¿Cómo acompañamos este proceso?

En Aire Libre, la adaptación no es solo tarea de las maestras: todo el centro educativo se vuelca en este proceso. Desde el primer día ponemos en marcha un plan organizado y compartido por todo el equipo docente, pensado para cubrir las necesidades de esos primeros días, que siempre son delicados tanto para los niños como para las familias.

Lo que garantizamos a las familias

  • Un plan de adaptación organizado y pensado en cada detalle.
  • Acompañamiento afectivo y respetuoso.
  • Atención impecable a necesidades básicas: alimentación, higiene, descanso y juego.
  • Comunicación constante con las familias para resolver dudas y temores.